Cada vez son más los detectives que nos echan una mano con nuestros casos de Mermelada y, además, con resultados muy positivos. Han sido muchos los escuchantes que han adivinado el dilema que nuestro querido José Antonio Marina nos planteaba la semana pasada, la catedral que despanzurrar por él por el ansia de sus constructores de que fuera la más alta de Francia era la de la ciudad de Beauvais, a unos 70 kilómetros de París.
Esta semana, nos vamos al Museo del Prado para hablar del caso de las salas prohibidas, unas habitaciones que contienen una colección de desnudos que fue comenzada por Felipe II. En 1554, Tiziano, a quien le había encargado varios trabajos, le anuncia en una carta el envío de un cuadro para su camerino, un desnudo que tiene algo especial, la protagonista está pintada de espaldas, y se consideró escandaloso por su erotismo. Así que la pregunta es: ¿De qué cuadro se trata?