Saludamos con las "Canciones islandesas" de Javier Jáuregui. Y después Chaikovski y su "Romeo y Julieta". La infancia de Chaikovski, origen quizá de su híper-sentimentalismo. El caso es que quiso casarse con Désirée Artôt en 1868. ¿Cómo acabó aquello?¿ ¡Aparece el barítono de Murcia!¿ De manera que Chaikovski en 1869 meterá a Désirée, en Re bemol (DES en alemán), en forma de "tema del amor" en su Obertura-Fantasía. El "tema de Fray Lorenzo" lo cambió, porque Balakirev le dijo que era "haydnesco", por un coral de estilo ortodoxo ruso. El más dinámico es el "tema del conflicto" entre Capuletos y Montescos: la orquesta se estremece en una antífona violenta, en dos bandos, y suenan los chasquidos de las espadas y las trompetas de llamada a la trifulca (gracias al análisis de Isaac Kerr). Inolvidable Chaikovski. Acabamos con José Peris, el decano de la música contemporánea española y verdadero compositor íntegro.