MiniaturasPatas de piano19/03/2012
En 1837 el capitán inglés Mayrrat visitó un seminario para jóvenes damas en Estados Unidos.
Se quedo de una pieza al ver que las patas del piano estaban revestidas con unos pudorosos pantaloncitos.
Un guía local le dijo que eran para no excitar la imaginación de las jovencitas.
La prensa británica recibió con regocijo el relato y los chistes sobre americanos idiotas se multiplicaron.
Cuando los victorianos pasaron a ser símbolos de represión sexual, en el siglo XX, la misma anécdota del piano se utilizó referida a ellos.