Jordi Urpí, uno de los directores del Festival , explica que poder escuchar música en el lugar donde se desarrollan los conciertos es como estar en el paraíso y no le falta razón. El lugar, el Pantano de Sau, es un parque natural rodeado de grandes espesuras de bosque y también con enormes prados en los que disfrutar de la tierra bajo los pies. Pero lo mejor es el ambiente y el compromiso con la vida 100% ecológica. Durante los días que dura el Festival los asistentes duermen en espacios diferenciados si son familias con hijos o grupos de jóvenes, para armonizar el ritmo que el cuerpo nos pide según la edad en la que te encuentres. Hay talleres, zona chillout, debates y charlas, información sobre energías renovables y bioarquitectura. Y luego está la música. En el programa suenan algunos de los subirán al escenario. Mencionamos también un par de Festivales más, el Iboga Summer Festival en la Playa de Tavernes de la Valldigna y el Festival EtnoSur que celebra 20 años. Suena la música de: Koza Mostra-Me Trela; Itaca Band-Cerca del Cielo; Green Valley-Hijos de la Tierra; Sonido Vegetal- Prisa en la cabeza; Talco-La mia citta; Aspencat-En els teus ulls; Buhos-La última y nos vamos; Dubioza Kolectif-Trancizija.