Ha sido la empresa alicantina Glen Biotech, con el apoyo de la Universidad de Alicante, los que han elaborado, a partir de un hongo, Phoemyc, la vacuna de la denomina ya como plaga del faraón, ya que el insecto lo importamos desde Egipto en las palmeras (en el boom inmobiliario) aunque es un insecto del sudeste asiático que vive en clima tropical, y eso sí, se adapta muy bien al mediterráneo. Phoemyc es una vacuna que previene pero no cura de ahí que tengamos que usarla tres veces al año para evitar que la larva de éste insecto siga destruyendo, hasta ahora cientos de miles de palmeras...
En el caso de las palmeras altas, dos empresas catalanas de fabricación y pilotaje de drones se pusieron en contacto con Glen Biotech para poder vacunar a las palmeras de arriba a abajo. Ahora esperan que en el caso de centros urbanos, el Congreso que salga de las próximas elecciones generales, levante la prohibición de los vuelos de drones, adaptándose así a las leyes europeas. Y es que el palmeral de Elche, el más grande de Europa, Patrimonio de la Humanidad, tiene ya bastantes plantas afectadas.
Hablamos con el ingeniero agrícola e investigador de Glen Biotech, Rafael López. (15/06/16)