Esta noche publicamos los resultados de la investigación físico-nuclear encomendada por la Universidad de Saturno sobre “Polifonías magnéticas y puntos de fuga” o cómo pueden escapar los músicos y los oyentes de una melodía atómica que los tiene atrapados. Y comenzaremos, obviamente, con la música barroca y el arte de la fuga por parte del Harmonica Baroque Ensemble capitaneado por la armónica de Antonio Serrano y el clavecín de Daniel Oyárzabal, para continuar con variadas novedades discográficas en las que la fuerza gravitatoria y la tensión centrífuga de los artistas nos llevan a resultados nunca imaginados e imprevisibles. Desde el disco “Chabem” o la colosal colisión sonora del bandolinista brasileño Hamilton de Holanda, las percusiones del no menos brasileño Rubem Dantas y el piano volador del gaditano Chano Domínguez a la alquimia folclo-étnica del grupo castellano El Náan, en su espléndido álbum “Germinal", pasando por el nuevo y luminoso trabajo de un artista mestizo, al tiempo músico y cantautor, Santiago Auserón y Juan Perro, llamado “Libertad”, un collage con destellos de jazz, swing, blues, rock, bossa nova, ritmos afrocubanos y unas letras sugerentes, penetrantes cálidas y afiladas. La irresistible voz de la cantante de jazz noruega Kari Bremnes mantiene a lo largo del tiempo la misma pulsión magnética que nos cautivó hace veinte años con su deslumbrante "Norwegian mood". También resulta duro contrarrestar el hechizo de "Sultan" el nuevo álbum del compositor y bajista senegalés Alune Wade con una propuesta sideral que cruza, desde el jazz, todas las sonoridades que encuentra en un viaje que lo lleva del corazón de África a Oriente Medio, de Senegal a Siria. El saxofonista y cantante Antonio Lizana conspira junto a Chano Domínguez en su muy reciente álbum "Estándares", para desorientar al oyente y llevar a geografías flamencas canciones que nunca habían estado allí. Safi Diabaté, joven cantante de Mali, logra en "Barika" una espiral de sonido que gira como un tornado sin fin, propulsado por el contrapunto vocal de la gran diva de la música africana, Oumou Sangaré. Y para redondear nuestra investigación científico rescatamos del pasado, gracias a reediciones digitales, a dos músicos imantados: el saxofonista venezolano Santiago Baquedanu con su impagable e imparable versión del "Take Five" (que tradujo como "Toma cinco") de 1974 que forma parte del tercer volumen de joyas sónicas titulado "Color de trópico", y el cantante y teclista norteamericano Wayne Davis, quien publicó en 1976, en un disco bautizado con su nombre, una de las biblias del gospel soul, largamente olvidada y, sin embargo, inolvidable. En la música cualquier punto de fuga es meramente instantáneo, enseguida aparece otro vector fatal que te arrastra de nuevo hacia el magma sonoro o sea hacia el punto de fuego.
LISTA DE CANCIONES
1-Grupo Baquedanu - "Toma cinco" (3'15"
2-Antonio Serrano, Daniel Oyarzabal & Pablo Martín Caminero – “Extracto de Bach & Bach”
3-Kari Bremnes – “A lover in Berlin” (5’12")
4-Chano Domínguez & Antonio Lizana – “Summertime” (5’17”)
5- Chano Domínguez, Rubem Dantas, Hamilton de Holanda – “Capricho de Espanha” (4’57”)
6-El Naán & Juan Perro – “Lengua negra” (5’40”)
7-Juan Perro – “Libertad” (5’11”)
8-Alune Wade – “Saba’s journey” (5’28”)
9-Safi Diabaté c/Oumou Sangaré – “Barika” (4’52)
10-Wayne Davis – “Look at the people” (5’15”)