De Clásicos sensuales a eróticos¿ Hoy con nuestro compañero Martín Llade, damos un giro de tuerca indagando en aquellas obras clásicas de la historia musical de alto voltaje, llenas de picardía, irreverencia e ingenio. Atentos al texto de los villancicos profanos del siglo XVI español: "Si abra en este baldrés", de Juan del Enzina; "Yo me soy la morenica", anónimo. Purcell da un paso más allá de sus canciones de taberna con su repertorio erótico como "Once, twice, thrice, I Julia tried". El "orientalismo" como fuente de inspiración erótica¿ "Escena del baño", del Acto 2 de la ópera Aida de Verdi. "Danza de las esclavas nubias", Los Troyanos, de Berlioz. "Je viens celébrer la victoire", de Sansón y Dalila, de Saint-Saëns. La Corte del faraón, la zarzuela de Vicente Lleó: "Cuplés babilónicos" y el "Garrotín". "Los cuplés de la gatita", de La Gatita blanca, una humorada lírica de Gerónimo Giménez y Amadeo Vives. Cuplés rusos de Mi costilla es un hueso, la revista cómica de Francisco Alonso.