Conocemos un poco más a la Celestina. Un personaje que creó Francisco de Rojas y que es, sin duda, uno de los personajes más icónicos de nuestra literatura: una anciana astuta, despiadada y mentirosa, cuyo nombre de pila terminó bautizando a las demás alcahuetas. Lo que ha hecho la escritora Desirée Baudel en Mi nombre es Celestina es imaginarse a esa mujer antes de convertirse en la vieja sin escrúpulos que pasó a la historia, nos muestra a la Celestina antes de ser la famosa Celestina. Una novela fascinante donde descubrimos a una niña y después a una joven y mediante su figura nos muestra el retrato de muchas otras mujeres que se negaron a aceptar las reglas de una sociedad que las condenaba de antemano. Y también abrimos lo nuevo del gran Luis Landero, Coloquio de invierno.