El periodista especializado en seguridad global Daniel Iriarte ha advertido en Las Mañanas de RNE con Juan Ramón Lucas de que la guerra en Oriente Próximo ya ha empezado a tener efectos directos en la economía mundial, señalando que, precisamente, Irán ha intensificado la presión en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético global: “El país ha empezado a minar el estrecho de Ormuz, aunque de momento de manera no muy extensiva”, ha explicado. Según ha recordado, por esa vía marítima pasa “el 20% del petróleo de todo el mundo”, lo que convierte cualquier incidente en un riesgo inmediato para los mercados energéticos. El analista también ha subrayado que el coste del conflicto ha superado ya las previsiones iniciales. El Pentágono había calculado un gasto de “unos mil millones de dólares al día”, pero al sexto día de guerra “ya habían gastado 11.000 millones”, casi el doble de lo previsto, ha explicado. Iriarte también ha destacado el peso de la llamada guerra cognitiva, una estrategia destinada a influir en la opinión pública, asegurando que "es el intento de influir en la población del país atacado para obligarla a tomar posturas que probablemente irían en contra de sus propios intereses”. Según su opinión, ambos bandos han utilizado esta táctica para presionar tanto a gobiernos como a sociedades.