Hablamos con Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones
La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, ha defendido en Las Mañanas de RNE, desde la Conferencia de Seguridad de Múnich, que la Unión Europea ha entendido en el último año que debe reforzar su autonomía estratégica ante el giro geopolítico global. "Nos hemos dado cuenta de que no podemos depender totalmente para la defensa de Estados Unidos ni depender totalmente de la tecnología de China", ha señalado, subrayando que las alianzas tradicionales han cambiado y que Europa ha tenido que reaccionar "con determinación y unidad". A su juicio, la relación transatlántica ha seguido siendo fundamental, pero la UE ha tenido que diversificar socios y construir nuevas alianzas, como los acuerdos con Mercosur o India.
Calviño ha asegurado que, desde su llegada al BEI, ha impulsado un aumento significativo de la financiación en seguridad y defensa: "Hemos multiplicado por cuatro esa financiación desde que llegué y ya hemos alcanzado el objetivo del 5%". Ha defendido que apoyar a Ucrania ha sido “fundamental para la protección de las fronteras europeas” y ha insistido en que la seguridad no solo ha dependido de tanques o drones, sino también de la seguridad energética, la innovación y la competitividad industrial. "Europa es una superpotencia", ha afirmado, reivindicando el potencial europeo en tecnologías verdes, salud, computación cuántica o espacio.
En materia climática, la presidenta del BEI ha considerado “un error” que Estados Unidos haya renunciado a liderar las tecnologías limpias y ha advertido de que la realidad del cambio climático "se ha impuesto". "Cada euro que invirtamos en prevención y adaptación nos ahorra entre cinco y siete euros en daños", ha explicado, tras recordar las recientes riadas e incendios en España y Portugal. Calviño ha defendido que la transición ecológica no solo ha sido "lo correcto para las generaciones futuras", sino también "lo más inteligente para la economía de hoy", y ha confiado en que foros como Múnich hayan servido para "tender puentes" en un contexto internacional marcado por la tensión.