El miércoles, Hacienda se reunió con las Comunidades Autónomas en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera para analizar la propuesta del ministerio del nuevo modelo de financiación autonómica. La inmensa mayoría de las comunidades la rechazaron y el ministerio ahora abre un periodo de diálogo para tratar de ajustar la propuesta inicial.
En Las Mañanas de RNE, la vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, señala que "las formas" no les gustaron porque la propuesta era un "plato precocinado", ya estaba hecha, y critica el principio de ordinalidad. "Nosotros tenemos un acuerdo en la Junta General del Principado, en la Mesa de Financiación Autonómica, con todos los partidos políticos excepto con Vox. Y también tenemos un acuerdo entre ocho Comunidades Autónomas en la Declaración de Santiago. En estos dos documentos se incorporan con claridad cuáles son las cuestiones que debe contener el modelo de financiación y estas cuestiones son las que explican cómo tendría que ser el modelo para que recogiese el coste de los servicios y no la capacidad fiscal de los territorios. En estos documentos, Asturias se sitúa claramente en contra de la ordinalidad", afirma Llamedo. Dice la vicepresidenta que solo tienen una "línea roja", el beneficio del propio territorio. "Asturias no va a votar nada que vaya en contra de los intereses de nuestro territorio", dice.
Aunque abre la posibilidad de estudiar la propuesta. "En la reunión de ayer parece que se abre un nuevo escenario, que era lo que veníamos pidiendo desde Asturias, que se abriese una negociación multilateral con las Comunidades Autónomas [...] Si esto cambia, si estas circunstancias se dan y se escuchan y se atienden y se incorporan otras posiciones pues lógicamente tendremos que analizarlo", señala.