Detenerse para escuchar el alma. Laura convierte el DAFO en reivindicación: conocerse es hacerse visible y habitar la fragilidad.
La quinta invitada de esta red es Laura Morales, que elige Mi año de descanso y relajación para hablar del alma cansada, de la necesidad —a veces urgente— de detenerse y escuchar qué nos pide la vida cuando el ruido se vuelve insoportable. Esta vez concedemos dos películas: Mi chica y Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia. A través de ellas, conversamos sobre la pérdida, el absurdo, la infancia y la muerte como partes inseparables de estar vivos, y sobre las distintas formas —tiernas o incómodas— que encontramos para sostener la existencia. Con Laura, el DAFO deja de ser un diagnóstico y se convierte en un acto de reivindicación: conocerse no como ejercicio íntimo únicamente, sino como una forma de hacerse visible, de ocupar espacio con conciencia.