Durante el barroco asistimos al nacimiento de una música que ya no se limita a acompañar a la acción teatral para hacerla más eficaz. Por primera vez es la música misma la que se convierte en puro teatro, en el elemento portador de la acción teatral, encarnando desde dentro y en su propia esencia el mundo de las pasiones y las emociones. A finales del siglo XVIII la música instrumental ya no necesitará modelos porque su tradición lingüística y expresiva es ahora suficientemente sólida para desarrollarse de forma autónoma. A estas alturas, los últimos cuatro siglos de historia de la música occidental nos han enseñado que música y pasión están, para bien o para mal, inevitablemente ligadas la una a la otra. Músicas de: FERRARI, PALESTRINA, PORPORA, MARENZIO,HAENDEL, PHILIDOR,VIVALDI Y ALESSANDRO MARCELLO.