El caserío en el que se ubica su restaurante tiene más de 600 años y está en manos de su familia desde hace cuatro generaciones. Hilario Arbelaitz lleva trabajando entre fogones 41 años. Sus primeras maestras fueron su madre y su tía que le inculcaron el secreto de la cocina vasca.
De su restaurante han escrito que "uno desea volver". Hilario cree que el secreto está en hacer una cocina artesanal y natural. Cuenta que el plato que recuerda de sus inicios es el de los morros. Un producto, dice, que si no cocinas bien, no está al gusto, porque "hay que cocinarlo con mucho mimo y mucha paciencia".
Su restaurante Zuberoa y su cocina son un referente, de hecho, durante 15 años han tenido dos estrellas michelín. Ahora con una, mantiene su espíritu y su talento con su cocina (02/08/11).