Antonio Fernando del Real fue el quinto hijo de un matrimonio que iba para seis. Nació en Cazorla, Jaén, en una tierra donde, luego aprendió, que el calor asaba los pájaros... sus recuerdos de infancia son los de una rica casa de Cazorla. Su padre (...) juez de paz de Cazorla y comarca, su madre us labores pero con fortuna por ser propietaria de tierras de olivares... Es más o menos la cita que escucharán leer a Manolo Castro para dar paso a nuestro colaborador más amante y conocedor de cine. Antonio del Real ha pasado una mala semana porque ha perdido a una gran amiga, para el resto una gran actriz y dramaturga que nos hizo gozar de series como Anillos de oro, con un joven Imanol Arias, Los 80 son nuestros y que es la autora del libro dónde se hace este retrato de Antonio del Real. Son muchos recuerdos los que se agolpan en la cabeza y en el corazón de Antonio este domingo y todos describen a esta mujer que fue la primera en su género en presidir la Sociedad General de Autores, que debutó con cinco años y que su primera palabra no fue papá o mamá, sino "timbre", el que llama a los actores a escena, porque su padre Enrique Diosdado y su madrastra Amelia de la Torre se ganaban la vida entre tramoyas y tablas y así creció Ana Diosdado que fallecía el pasado lunes cuando asistía a una junta directiva en la SGAE y que con todo lo que hizo terminó sus días con problemas económicos. Constación de que la vida del artista como decía su padre a Antonio no es segura, así que compra al contado y nunca a plazos, porque no tendrás la seguridad de que podrás pagar y si no tienes no compres. Antonio del Real cree que su amistad con Diosdado fue a través de Emilio Gutiérrez Caba otro gran amigo común. Si trabajo en su compañía y colaboraron en proyectos de hecho la serie Juan y Manuela de aquella televisión en blanco y negro en la que Antonio trabajó tiene historia. Manuela era el nombre de una perrita de orejas largas y patas cortas que pertenecía a Ana Diosdado pero que, cuando viajaba, dejaba al cuidado de Antonio del Real y cuando regresaba a por ella los primeros días de vuelta a casa aullaba lastimeramente haciendo ver a su dueña cuanto añoraba los cuidados y mimos de su cuidador temporal. Hay más cosas en este podcast