Semana Santa: vocación y sacerdocio.
El Seminario Conciliar de Barcelona preparaba en 1964 a unos 200 jóvenes que habían sentido "la llamada de Dios" para hacerse sacerdotes. El coste de los estudios era de 10.000 pesetas al año, inasumible para muchos seminaristas de origen humilde y por lo que tenían que ser costeados por benefactores. El director, el padre Quirze Estop, afirma que la principal cualidad de cualquiera de ellos, además de unos conocimientos culturales mínimos y un cierto estado de salud, es que sea un joven enamorado de Jesucristo y de su Iglesia.
En este reportaje de RNE de Barcelona podemos conocer su día a día, que comienza a las 6 y media de la mañana cuando escuchan una grabación de las campanas del Vaticano difundidas por altavoces. Lo primero que hacen es asistir al canto de Laudes y a misa; a las 9 comienzan las clases que incluyen asignaturas de todo tipo y deportes como el remo. También hacen talleres de trabajo en los que no puede faltar la música de fondo: escuchan desde jazz o música catalana a Georges Brassens y Jacques Brel. Música moderna para jóvenes que solo se diferencian del resto en que se han sentido "llamados".