Pedro Sánchez no se inquieta demasiado por la huelga de hambre iniciada por Jordi Sánchez y Jordi Turull ambos encarcelados. "Es evidente que no es una buena noticia", admitió en la rueda de prensa en Buenos Aires al final de la cumbre del G20, pero enseguida corrigió: "Pero las razones que justifican esa acción no son ciertas. Los presos van a tener un juicio justo". Sánchez insistió en tres ocasiones en que no ve motivo para la huelga de hambre y además no cree que esta decisión influya en la estabilidad de su Gobierno e incluso pueda complicarla tanto que le obligue a adelantar sus planes electorales. "No estamos a favor de judicializar la política pero tampoco de politizar la justicia. Respetemos la independencia judicial", insistió el presidente. 1/12/18