ANÓNIMO: Pater Noster Commiserans (Conductus). PEROTIN: Sederunt príncipes (gradual). Viderunt Omnes (Gradual). MACHAUT: Missa Nostre Dame. Deller Consort
La construcción de las catedrales medievales supuso un hecho histórico de primera magnitud. Más allá del edificio, que es lo que hoy admiramos, el proceso constructivo ya supuso un hito, pues a él debieron dedicarse los conocimientos más avanzados de la época y las tecnologías más complejas de que se disponía en ese momento. Pero las catedrales no solo fueron edificios dedicados al culto. Alrededor de las catedrales se reunieron intelectuales y artistas que formaban comunidades que pretendían reunir lo más notable del saber del momento, formando pequeñas ciudades en torno a las grandes catedrales, en las que convivía lo profano y lo religioso en una típica amalgama medieval. El largo proceso de construcción de estos edificios que a veces abarca más de un siglo y la relevancia cultural de los hombres que se reunieron a su sombra forman uno de los aspectos más interesantes de la historia medieval que ha sido reflejado en novelas históricas recientes de gran tirada y enorme aceptación. La música era un elemento fundamental en estas comunidades de artistas e intelectuales reunidas en torno a las grandes catedrales. De hecho, en la edad media y el Renacimiento, las escuelas musicales catedralicias forman uno de los aspectos más notables en lo que a música se refiere y no solo eso, sino que las composiciones realizadas en estas catedrales nos han llegado gracias al celo conservador de cabildos e instituciones diversas que las han conservado a través de los siglos. Una de las catedrales más importantes de la cristiandad fue (y es) la de Notre Dame de París. De esta catedral, de su construcción y de su música trata este programa de Historia y Música.