Los Toreros Muertos, un nombre realmente cáustico y muy irónico para esta formación surgida en Madrid a comienzos de los 80, o sea, coincidiendo con aquel movimiento denominado La Movida Madrileña, aunque su estilo humorístico resultase un tanto ajeno a dicha "movida" musical. Con la publicación de su primer maxisingle con cuatro temas, en 1984, Los Toreros Muertos cosecharon instantáneamente una gran popularidad, gracias a canciones tan rompedoras como "Yo no me llamo Javier" o "Mi agüita amararilla", aceptación masiva que se prolongó con su inmediato primer álbum, que para colmo se llamó 'Grandes éxitos', aunque en total publicaron 5 álbumes de estudio y otro en directo, además de un puñado de singles y maxis.
Lo curioso de este irreverente grupo comandado por el surrealista Pablo Carbonell es que llegó a triunfar también en Latinoamérica, especialmente en Colombia y México, países donde hiceron giras y vendieron miles de copias de sus divertidos discos.
Y me dicen que siguen en activo, aunque sean Los Toreros Muertos.