Las teleoperadoras denuncian en 'Directo al grano' las presiones abusivas de sus jefes para producir más y los malos tratos e incluso vejaciones por parte de los clientes a los que llaman y contactan.
Ir a trabajar con medicación, aguantar insultos, ir al baño con tiempo cronometrado y tener descansos de solo ocho segundos entre una tarea y otra. Es el esclavo día a día de muchas teleoperadoras en España. Así lo denuncian trabajadores de estas empresas, que aseguran que se busca facturar por encima de todo, incluso de su salud. Un equipo de investigación de este programa entrevista a estos empleados, que nos hablan de jornadas abusivas en las que se les monitoriza el tiempo que tardan en atender las llamadas, con turnos de lunes a domingo, cambios de horario de forma unilateral y sin tiempo ni para beber agua.