La vida de Robert Schumann no fue nada sencilla en lo profesional, en lo económico y en lo amoroso. Pese a su fama como niño prodigio, la muerte de su padre hizo que se centrara en sus estudios de Derecho. Pero poco después tomaría una decisión fundamental para su futuro: dejaría la carrera y se centraría en cuerpo y alma a su faceta de intérprete de piano hasta que en 1832 una parálisis en un dedo de su mano derecha truncaría tristemente sus planes. Ya sólo le quedaba una salida: la composición. Durante casi una década apenas escribió otra cosa que piezas para piano, con la salvedad de algunos lieder y un intento de sinfonía que no pasó de un borrador. Y nada habría cambiado sin la intervención de su esposa, Clara, quien le animó a escribir seriamente música para orquesta. De esa propuesta nacería su primera sinfonía, apodada “Primavera” por el mismo Robert, que supondría un antes y un después en la historia de la música y del Romanticismo. Y sobre su origen, su estreno, sus orquestaciones y ediciones posteriores, su música, sus temas y su influencia se han escuchado las opiniones de Irene de Juan, Francois René Tranchefort, Luis Ángel de Benito, Eva Sandoval y Anthony Princiotti. En los doblajes ha participado Amalia Pérez. La grabación seleccionada ha contado con la Orchestre Révolutionnaire et Romantique, bajo la dirección de Sir John Eliot Gardiner.