Jorge García es 100% adrenalina, le apasionan las montañas y recorre medio mundo practicando deporte extremo. Ha sobrevolado Évora (Portugal), de noche, a 5.000 metros de altura con un traje de alas (windsuit). También en Dolomitas (Italia). En La Rioja, en Peñas Jembres, ha hecho highline (caminar sobre una cinta de nylon tensada, a 100 metros). Y, además, practica alpinismo en Los Alpes suizos.
Toda esa experiencia la vuelca en una empresa de aventura que ha fundado en Almendralejo, su localidad natal. Se llama Aventura extrema y en ella invita a sus clientes a "exprimir sus sentidos", a disfrutar de un ocio diferente y divertido. Por ejemplo, saltando en caída libre con un monitor anclado a la espalda, para sentir la emoción de descender a 200 km/h desde más de 4.200 metros de altura. Organiza expediciones y actividades de puenting, paracaidismo, escalada, submarinismo o parapente.