La historia de la humanidad está repleta de propuestas para la realización del cielo en la Tierra, es decir, de un mundo ideal donde se viva desde un estado de paz y una felicidad perfecta. Una gracia divina que desde diversas fuentes ideológicas se han propuesto muy diferentes caminos que recorrer para llegar a su buen puerto. Desde las religiones pasando por ideologías políticas, la filosofía o formas de vida espirituales, el mundo ideal ha sido una máxima a la que optar. Moralidades expuestas al común con la única finalidad de vivir aquella vida plena donde la utopía y su imposibilidad genera destellos a veces positivos y otros negativos que nos muestran de forma muy fehaciente cómo se relaciona el ser humano con lo material y lo idílico.