Este año se cumple el 40 aniversario del asesinato de Carrero Blanco y el periodista de invetigación Manuel Cerdán nos ha presentado esta tarde su libro Matar a Carrero: la conspiración, en el que recoge una investigación sobre el magnicidio, que le ha llevado 10 años. Sin embargo, no ha podido atar el cabo principal: "quién reveló a ETA las rutinas de Carrero Blanco, como que iba a misa a los Jesusitas, momento que aprovecharon los terroristas para poner la bomba". También le llama la atención que los jóvenes etarras, que nunca habían salido del País Vasco, se econtrara cómodos en Madrid "y se movieran tranquilamente sin que nadie detectara nada", por eso apunta: "Es verdad que ETA era aún algo emergente pero fue todo muy oscuro y muy falso, si no llegó hasta arriba es porque alguien lo paró y eso también se ve muy bien cuando el juez instructor encargardo del caso intenta investigarlo y no le dejan" (16/12/13).