Que la ciudad de Vigo acoja con la mayor naturalidad estudios dedicados al fascinante mundo de los pecios, de los barcos hundidos, no tiene mucho de extraño... al menos desde 1869, fecha en que aparece la edición española del libro de Julio Verne 20.000 leguas de viaje submarino. En ese libro Julio Verne introduce la inolvidable secuencia del submarino Nautilius llegando a la Ría de Vigo, porque el capitán Nemo tenía ahí, en la Ría de Vigo, su fuente principal, secreta de aprovisionamiento de oro con que sufragar su perpetua huida existencial. Esa fuente inagotable de oro, cómo no, el legendario tesoro de los galeones de Rande, los galeones españoles de la flota de Indias, cargados de oro, plata y piedras preciosas que fueron hundidos por los barcos ingleses en 1702 en el estrechamiento de Rande al fondo de la Ría de Vigo.
En nuestro viaje de hoy hablamos con el arqueólogo Ramón Patiño sobre su último trabajo Naufragios en las costas gallegas.