Tras una semana de montaña rusa en los mercados, con desplomes y rápidas recuperaciones, y vuelva al desplome, Credit Suisse era comprado por el principal banco suizo, USB, a un precio muy por debajo de su valor en bolsa el día anterior, pero el doble de lo que ofrecía el comprador. La operación está apoyada por el Estado suizo -autoridad bancaria y banco central - con 100.000 millones de aval (el doble de lo que el Estado suizo ofreció como "rescate" a media semana, que no tranquilizó a los mercados). Pero insisten en que no es un rescate. En primera reacción, Credit Suisse siguió cayendo y algo también USB, pero se tranquilizó antes del cierre.
Los Bancos Centrales de medio mundo -de Canadá a Japón, pasando por EE. UU. o Europa- se coordinaban para anunciar que habrá toda la liquidez que se requiera hasta final de abril para estabilizar los mercados.
Cristine Lagarde tranquilizaba respecto al sistema bancario de la Unión, y aseguraba que no afectarán las turbulencias suizas.
El Banco Central Europeo: de mantener la drástica subida de tipos el miércoles, a reunión extra el jueves, revisión de la exposición a Credit Suisse.
Y la Reserva Federal subía los tipos de interés otros 0,25 puntos pese a la inestabilidad financiera.