Hoy son protagonistas las mascaradas de invierno. Nuestro colaborador externo Paco Huertas nos describe las más extrañas y simbólicas. En España se celebran más de 240 representaciones de estos rituales singulares entre los meses de diciembre y febrero, sobre todo en la mitad norte del país, en Zamora, León, Galicia, Asturias, Cantabria y Navarra.
Los vecinos se disfrazan con máscaras grotescas, de animales, usan cencerros, hay saltos, persecuciones... es la lucha entre el caos del invierno y el renacer de la primavera porque hay que ahuyentar el frío y la oscuridad para dar paso a la luz, la abundancia y la fertilidad. Y así surgen personajes como los Diablos de Luzón, el Boteiro, los Zamarracos, el Zangarrón, los Zamarrones, el Jarramplas y los Sidros de Valdesotro, entre otros.