El séptimo vicio se fue a Segovia para disfrutar de la cinefilia que atesora la capital espiritual castellana y realmente fue espectacular el cine que pudo verse: El Cascanueces (2011)
y Casa de locos (2002) del maestro ruso Konchalovsky, Andrei Rublev (I y II) de Tarkovski, Sobre el amor de Olga Subbotina, El Don apacible (I, II y III) de Sergei Bordarchuk y por supuesto las
mejores películas europeas de este año, de la que destacaremos por ejemplo Nieves del Kilmanjaro de Robert Guèdiguian, un regreso del autor de Marius et Jeanette a sus territorios de Marsella y de la reivindicación de una cultura y de un ocio popular, obrero y gratuito en contra de esta religión posmoderna y consumista de pasar el fin de semana en un supermercado. Pero donde El séptimo vicio se lo
pasó extraordinariamente bien fue con el encuentro con Andrei Konchalovski, un maestro del que estas navidades se estrenará El Cascanueces en 3D, una auténtica lección de un cine europeo inspirado en Svanmajer y en Fellini, una delicia. Sabíamos que era un gran cineasta pero ingnorábamos que además es una persona tremendamente divertida, con un sentido del humor ácido e inteligente. Nos dijo que todo el cine de Tarkovski, desde Sacrifico a Andrei Rublev, sólo fue posible porque Tarkovski nunca supo divertirse.