El pianista, compositor y arreglista Walter Murphy ha pasado a la historia como el que mejor adaptó la llamada música clásica a las pistas de baile. Walter Murphy vino al mundo en Nueva York, el 19 de diciembre de 1952. En una escuela de música de su barrio de Manhattan estudió jazz y piano clásico, y tras acabar su formación comenzó a trabajar como arreglista. Murphy se convirtió en líder a comienzos de los 70 de un grupo llamado WAM, que no tiene nada que ver con el dúo británico de similar nombre, porque se escribía sin 'h' intercalada, y que además no obtuvo ningún éxito. Pero Murphy estaba dispuesto a triunfar en la música y tuvo una ocurrencia genial: adaptar piezas de la música clásica al sonido disco, o sea, para discotecas, y comenzó adaptando al maestro Johann Sebastian Bach. Murphy grabó una cassette de muestra con sus curiosas adaptaciones y mandó copias a todas las discográficas de Nueva York. El propietario del sello discográfico Private Stock Records se olió el éxito de este experimento tan original y contrató al osado músico, que, poco después grabó la colosal 5ª Sinfonía de Beethoven a ritmo disco, que se publicó en la primavera de 1976 y que arrasó en todas las discotecas del planeta, incluyéndose también en la famosa película Fiebre del Sábado Noche. La 5ª Sinfonía de Beethoven de Walter Murphy subió hasta el número 1 de las listas de Estados Unidos donde estuvo una semana entera. Beethoven llegó a las pistas de baile disco de la mano de Walter Murphy.