Absolutamente esencial. Y nos quedamos cortos. Porque definir a al pianista, compositor y vocalista norteamericano Ray Charles es imposible.
Un artista irrepetible y de mucho carácter que se atrevió a romper moldes y fusionó en una batidora el góspel religioso y el pagano blues. De hecho, Ray siempre mantuvo que el góspel y el blues son la misma cosa, con la única diferencia que en el góspel se canta a Dios y en el blues a la mujer, palabras textuales del gran genio invidente y virtuoso.
En una reciente edición El Nacimiento del Soul se recogen en tres CDs parte, mínima parte desde luego, de su ingente discografía, que incluye himnos de Ray Charles del tamaño de "I Got a Woman," "Hallelujah I Love Her So", "Leave My Woman Alone", "You Be My Baby", "Blackjack" o aquel arrollador "What'd I Say" que en 1959 conmocionó a toda la comunidad afroamericana e incluso a la blanca de Estados Unidos.
Soul descomunal y esencial. Ray Charles