Este programa de "El Pentagrama" analiza cómo la forma musical de "tema y variaciones" evolucionó hasta convertirse en un campo de batalla para el virtuosismo y la competición entre músicos. La tesis es que, durante los siglos XVIII y XIX, esta estructura se convirtió en la música para fardar por excelencia, ideal para los duelos musicales entre celebridades como Beethoven y Liszt.
El guion ilustra esta rivalidad con ejemplos como el Hexameron, una obra colectiva en la que los pianistas más famosos de la época compitieron en ingenio. Finalmente, se contrapone el uso de las variaciones como vehículo para obras maestras profundas (las Variaciones Diabelli de Beethoven) frente a su uso para crear piezas superficiales y comerciales destinadas únicamente al aplauso fácil (como las de Henri Herz), que fueron duramente criticadas.