Hoy volvemos a Bosnia. Desde hace siglos esta tierra acogedora, ha sido amada y celebrada por la hospitalidad y la resistencia de sus habitantes. Ha sido conquistada, hostigada y castigada. A pesar de haber sido escenario y testigo de tragedias cuyo recuerdo no debería palidecer jamás, Bosnia siempre ha sabido acoger a gente de todas las procedencias. Entre esa gente que de entrada pertenecía a grupos humanos, cuando menos adversarios, también desde siempre ha surgido el amor. Uno de esos amores describe Ivo Andric en su relato, "Amor en la ciudad". Escuchamos fragmentos de este magistral relato en la soberbia traducción de Luisa Fernanda Garrido y Tomislav Pistelek. Como banda sonora, suenan antiguas canciones de Bosnia, por un lado, y música judía -interpretada por Ashk¿farad-, por el otro¿ porque en este relato se narra una historia de amor prohibido entre una muchacha judía y un joven croata que sucede en algún lugar de Bosnia.