De todos es conocido, que la historia de la humanidad está escrita por los vencedores, los conquistadores. En el mundo occidental, muy especialmente, nos encanta mirarnos el ombligo -'deporte' éste, muy absorbente y harto contraproducente. Se nos olvida o mejor dicho muchos ni queremos saber, que antes de este imperio hubo otros y que la historia pudo haber sido muy distinta. El primer día de cada año exportamos ufanos a través de los satélites al resto del planeta el pastiche de la cultura occidental, los valses vienenses de la época de los Habsburgo. Rara vez nos detenemos a pensar qué podría haber desencadenado la conquista de la capital imperial por otro Imperio, el otomano, que la codició y la asedió a lo largo de casi un siglo. Y menos todavía pensamos en las personas en cuyos hombros se erigen y en cuyo trabajo y sacrificio se cimentan los imperios. El programa trae músicas de los sultanes y también de los pueblos que conformaron ese imperio otomano, brutal como todos, y cuya huella sigue muy presente por mucho que nuestras vidas las rijan hoy otros...