No había muchas, no. Apenas unas cuantas mujeres se aventuraban en el mundo del rock (tradicionalmente masculino), a finales de los años 70. Una época, que ha resultado ser alucinante en el hilo de la historia, sobre todo en América Latina, donde los movimientos estudiantiles, el empuje contestatario obrero y la efervescencia cultural se oponían a los golpes de estado que, uno tras otro, iban acabando con el sueño de una America del Sur grande, genuina y libre. Leonor Marchessi era una de las pocas féminas que se enfundó en chaqueta de cuero, para protestar a golpe de rock, creando Púrpura, uno de los legendarios grupos argentinos. Con los años, Marchessi, ha dado con sus huesos en Madrid, donde continúa su carrera, a la vez que imparte clases de canto. Una ocasión única para nuestro Conde Crápula y sus Crónicas Canallas.