El fútbol mueve pasiones y millones y a eso hay que sacarle partido (nunca mejor dicho esto de partido).
Con motivo del mundial de Rusia'18, los sindicatos británicos han propuesto a las empresas que permitan ver los partidos de la selección inglesa a sus trabajadores, creando así un mejor ambiente que, supuestamente, potenciaría la productividad. Pero, qué hacer con los contratados a los que no les gusta el fútbol, ¿hay que compensarlos? Por el momento es solo una idea de laboratorio, pero que está sobre la mesa...
Otro asunto importante en torno al mundial de fútbol es su capacidad diplomática. Se crea el ambiente perfecto para entablar relaciones entre países. Aunque no siempre son buenas...
Hablamos de ello con Pedro César Martínez Morán, director del Máster en RRHH de ICADE Business School, y Javier Sobrino, profesor de gestión empresarial de la Universidad de Comillas.