Allí donde el pensamiento tiene miedo, la música piensa. La música que está ahí antes de la música, la música que sabe ''perderse'' no tiene miedo del dolor. La música experta en ''perdición'' no necesita protegerse con imágenes o proposiciones, ni engañarse con alucinaciones o sueños.
¿Por qué la música es capaz de ir al fondo del dolor? Porque allí es donde ella mora. El canto de antes de la lengua articulada se zambulle "implemente se zambulle, se zambulle como Butes se zambulle"en el duelo de la Perdida.
D'INDY: Introducción de ''Fervaal'', op. 40. (6'32''). Orq. Sinf. de Columbia. Dir.: T.
Schippers.
BARBER: Canciones, op. 13: I. Nocturne, III. Sure on this shining night. (5'59''). B.
Hendricks (sop.). Orq. Sinf. de Londres. Dir. Michael Tilson Thomas.
BERNSTEIN: Chichester Psalms. (18'59''). Günther Theuring (con.). Niños Cantores de
Viena. Orq. Filarmónica de Israel. Dir.: Leonard Bernstein.
GESUALDO: Responsorio de Tinieblas para el Sábado Santo. (12'54''). The Tallis
Scholars. Dir.: Peter Phillips.
R. STRAUSS: Muerte y transfiguración, op. 24. (26'59''). Orq. Filarmónica de Berlín. Dir.
Herbert von Karajan.
R. STRAUSS: Cuatro últimos lieder. IV. Im Abendrot. (9'54''). Jessye Norman (sop.).
Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig. Dir. Kurt Masur.