La escena barcelonesa de los años sesenta tuvo en Los Cheyenes su momento de mayor innovación. Eran originales y hacían un estilo que luego fue definido como garaje. Entonces la etiqueta todavía no existía. Grabaron tres epés y un par de singles. En ellos solo hubo una versión de The Kinks y los demás fueron temas propios. El mayor "éxito" lo consiguieron con Valgame la Macarena, una canción aflamencada que no tuvo continuación estilística. Llevaban los pelos más largos de España, botines y ropas elegantes (hasta donde les permitía su menguada economía). Tuvieron una vida efímera pero su influencia se incrementó con el paso de las décadas. Durante muchos años sus discos fueron imposibles de conseguir hasta que se reunieron en 1972 en una edición limitada de 500 ejemplares a través del Club Amigos del disco Antiguo bajo la cobertura de la casa matriz RCA. Esta edición se agotó rápidamente y hubo que esperar un cuarto de siglo para ver sus canciones en soporte digital. Oimos todas las canciones que dejaron grabadas y al final hacemos un contrapunto con Los Javaloyas de Palma de Mallorca y su version en castellano de Good Vibrations.