Cristina de Pizán nació en 1364 en Venecia y murió hacia 1430 en Francia. Fue hija de un médico y astrólogo que trabajó en la corte de Carlos V, lo que le permitió recibir una educación poco común para una mujer de su tiempo. Se casó joven y quedó viuda con apenas veinticinco años, con hijos y familiares a su cargo. En lugar de aceptar la ruina o el retiro, tomó una decisión inédita: vivir de la escritura.
En una Europa marcada por guerras, crisis y discursos misóginos, Cristina respondió con libros. Polemizó públicamente con autores que despreciaban a las mujeres y escribió obras en defensa de su inteligencia y su dignidad. Su Ciudad de las Damas construyó un espacio simbólico donde las mujeres tenían historia y autoridad.
Fue copista, editora y empresaria de su propia obra. Trabajó para nobles y príncipes, escribió biografías, tratados políticos y poemas morales. No fue solo una autora, fue una profesional de la palabra en el siglo XIV. Su vida es la historia de una mujer que convirtió la viudez en oficio y la controversia en legado.