Revisan los vídeos, fotos y mensajes que millones de usuarios suben a las redes sociales. Es un empleo que surgió con la era digital y que, aunque protege a la comunidad, deja profundas huellas psicológicas en quienes lo ejercen. Comprenderlo es sencillo: antes de que un vídeo llegue a tu pantalla, alguien ya ha tenido que verlo y decidir si el mundo también debería hacerlo.
Ese trabajo deja huellas. Nos lo cuentan dos empleadas que participan en una demanda colectiva contra Meta y su subcontrata Telus International por los daños psicológicos sufridos cuando eran moderadoras de contenido. Hablamos también con Robert Castro, el abogado que lleva esta denuncia conjunta.
Por último, con Olga Merino, psicóloga y vocal del Colegio Oficial de Psicología de Madrid, analizamos el estrés postraumático que pueden provocar las profesiones más expuestas.