Tempo Largo es la velocidad más lenta en música. Cuando el compositor indica “Largo” en la partitura, no se refiere a que echen a los trombones o algo así, sino a que aquello se toque lentamente.
Quuizá el Largo más famoso del repertorio es el segundo movimiento de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak. La indicación dice que hay que poner el metrónomo a 52 pulsos por minuto, es decir, un pulso por cada 1’20 segundos.
O quizá pensaréis que el Largo más famoso es el Largo de Händel, el aria “Ombra mai fu” de su ópera Jerjes. Sin embargo, en la partitura original Händel puso Larghetto, es decir, un tempo un poco más ligero que el Largo. Y, de hecho, los intérpretes especializados, historicistas hoy en día, lo interpretan un poco más rápido que si fuese Largo puro, como Philippe Jaroussky: