“Una balada, poema o meditación folclórica eslava (especialmente ucraniana) que describe hazañas heroicas. Generalmente es de carácter reflexivo o melancólico. Y un tipo de música instrumental que implica cambios repentinos de la melancolía a la exuberancia”.
Dumka es diminutivo de la palabra duma en ucraniano, y es una canción narrativa, como una balada, y a la vez un lamento. Y en Polonia y en Bohemia se adoptó la dumka como algo muy genuino y muy expresivo: Dumka de Kurpinski (1819); Dumka de Chopin para voz y piano (1845). Y Dvorak tiene bastantes dumkas: Danza Eslavas nº2 y nº10 (1887).
Así que las dumkas tienen un lamento, o una elegía, y mezclan el dolor con la belleza: es una antigua manera de conjurar el dolor, como decía Daniel Barenboim: que la música puede llorar y sonreír al mismo tiempo.