Desde el infiernoEl demonio tras el alma de los vivo15/09/2013
Si hemos alcanzado la gracia, el demonio no puede destruir nuestra alma, a pesar de los trances sufridos en los que el cuerpo queda maltrecho a consecuencia del asedio diabólico. El pensamiento y el razonamiento quedan al margen de daños colaterales posteriores.