Desde el infiernoEl demonio y la tentación...28/07/2013
El pecado latente anida en el hombre como consecuencia del asedio del diablo. La carne y el espíritu se resienten y la abrasión nos toca de lleno hasta abocarnos al oscuro laberinto. Los focos de infección dañan nuestras defensas, mas la palabra de Dios vive en el hombre. Ese es el germen de la salvación, pero está la noche del espíritu.