Esta tarde hemos sacado de nuevo entrada para sumergirnos en algunos de los ballets estrenados durante la etapa soviética en el famoso Teatro Mariinsky que pasó a denominarse, tras la Revolución del 17, Academia Nacional de ópera y ballet y ya en 1934 Teatro Kirov, tomando dicha denominación para honrar al general Sergei Kirov, el conocido líder comunista y uno de los jefes del partido en Leningrado asesinado en 1934 a causa de disensiones internas del partido. Un centro que se convirtió en un símbolo de las artes dentro de la línea oficial bolchevique, y en concreto en lo que se refiere al ballet, con la reconocida escuela Vaganova (que había formado a Pavlova, Nijinsky, Balanchine) y la compañía del Ballet del Kirov, un conjunto de gran potencial del que nacieron estrellas de la talla de Ulanova, Soloviov, Makarova, Nueryev o Barishnikov.
Vamos a sentarnos que ya suena el aviso de que la función va a comenzar. Espero que la disfrutéis.