La libertad de expresión es uno más de los derechos que les son negados a las personas privadas de libertad por esta condición, sumándose a otras tantas privaciones que ya vienen padeciendo. Con la premisa de que "todos tenemos algo que decir y hacer" y que todos tenemos derecho a ejercerlo, resulta muy positivo generar instancias desde donde liberar la palabra.
Así lo entiende la periodista Paloma Contreras que acaba de presentar su tesis doctoral en la que estudia las bondades de los medios de comunicación hechos por presos en las cárceles españolas. Este trabajo, al que ha dedicado cuatro años, ha sido muy aplaudido por el tribunal, que ha valorado su investigación concediéndole la máxima calificación.
Hablamos con Paloma Contreras de su experiencia en la cárcel de Huelva y los espacios radiofónicos que ha coordinado con reclusos de este centro penitenciario.