El rey Witiza vuelve a ceder ante la nobleza visigoda, rectificando la política de confiscaciones impulsada por su padre y devolviendo a las grandes familias los bienes que les habían sido arrebatados, en un intento por congraciarse con los sectores aristocráticos del reino. Además, también te contamos que el poderío del califato omeya de Damasco se expande de forma imparable, arrebatando al Imperio bizantino toda la costa norteafricana, mientras los árabes observan con creciente curiosidad y ambición la situación del reino visigodo, con Hispania ya en su horizonte político y militar. Por otra parte, aumentan las fugas de siervos, pese al endurecimiento de las leyes contra quienes les den refugio, al tiempo que los visigodos consolidan en Hispania tradiciones germánicas propias. En página cultural, Valerio del Bierzo escribe el tratado De génere monachorum, una obra de hagiografías destinada a la formación espiritual de los monjes en la Gallaecia.