La invitada esta vez a las Conversaciones con José María Brunet sobre memoria y retos de España es una periodista que en estos últimos años se ha seguido ocupando de lo natural en este oficio, de las noticias, pero de un modo distinto al habitual, que sería la transmisión de información más o menos reciente. Nuestra invitada es Eva Orúe (Zaragoza, 1962), que desde hace cuatro ediciones dirige la Feria del Libro de Madrid, un evento de gran impacto, que una vez al año, normalmente entre finales de mayo y comienzos de junio, vuelca sobre el parque del Retiro una avalancha de cultura impresa. Es curioso, porque si nos centramos en la fecha de la Feria y en su logotipo quizá debiera celebrarse en otoño, momento en el que tantas hojas, éstas no impresas, cubren el suelo del parque. Además, para demostrar su arraigo en el Retiro, los libreros de Madrid han convertido en símbolo de su iniciativa anual un libro abierto del que surge un pequeño bosque de árboles. La primera conclusión, por tanto, es que la Feria hunde sus raíces en ese maravilloso jardín histórico para convertirlo periódicamente en una inmensa librería. La cuestión tiene su relevancia, puesto que hubo momentos en que surgieron rumores sobre un posible traslado a otra ubicación, visto su crecimiento y las limitaciones de las infraestructuras del parque. Hablamos de todo ello con Eva Orúe, pero también de autores, editores y distribuidores. Nos interesa de nuestra invitada un diagnóstico sobre la industria editorial en su conjunto, la grande y la pequeña. Por ejemplo, de las fórmulas alternativas a la concentración editorial, del fenómeno de la autoedición, al que recurren jóvenes y no tan jóvenes para tratar de romper barreras y asegurarse cierta difusión de su obra. Junto a ello, la previsible evolución del sector y su rentabilidad. También de la competencia, si es que lo son los audiolibros, la lectura digital y las largas series de televisión.