En el estudio de nuestra serie de Conversaciones con José María Brunet recibimos hoy a un sindicalista de largo recorrido, iniciado en 1975, en una empresa mítica de Barcelona, por su relación con momentos clave del desarrollo industrial de España. Nuestro invitado es Pepe Álvarez, secretario general de UGT, y la sociedad a la que se incorporó cuando contaba con 18 años era La Maquinista Terrestre y Marítima. Fue un siglo antes, en 1875, cuando la planta de La Maquinista, dedicada a la construcción de toda clase de maquinaria pesada, empezó a recibir energía eléctrica en una ciudad, la capital catalana, en la que la instalación de cables y la iluminación de espacios públicos no comenzaría hasta la década de los 80 del siglo XIX. Ya a comienzos del siglo XX, en 1917, La Maquinista llegó a contar con una plantilla de 3.000 empleados. Por fuerza, Pepe Álvarez debió encontrar en una empresa con estos antecedentes y dimensiones el ámbito idóneo para ir haciéndose una idea del valor de la tarea sindical y de representación de los trabajadores. El mismo año de su ingreso en plantilla nuestro invitado se afilió a la UGT, y unos meses más tarde era nombrado secretario de acción sindical en la correspondiente sección de esta sociedad, para pasar a ser en 1978 secretario de organización de la Federación del Metal de la UGT de Cataluña y miembro del comité confederal. Este ritmo de progresión continuó en los años siguientes y ya en 2016 fue elegido secretario general del sindicato socialista. Pepe Álvarez lleva por tanto diez años al frente de la UGT, y con muchos retos pendientes para defender conquistas sociales y conseguir otras. De todo ello hablamos con nuestro invitado, del necesario incremento de los salarios –empezando por el salario mínimo-, de la inmigración y el mercado laboral, de la reducción de la jornada semanal, de la financiación de los sindicatos y su grado de afiliación, así como de la negociación colectiva y las relaciones con el Gobierno y la patronal.