Construyendo memoria Javed Mughal06/04/2022
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Es un periodista paquistaní que tuvo que huir de su país con lo puesto cuando los militares tomaron el poder. Él escribía en un diario de izquierdas y defendía la democracia. Por eso se tuvo que ir. Al principio no le contó nada a su familia para protegerles porque sabía que de lo contrario les iban a molestar, como relata. Inició un periplo por diferentes países cercanos a Paquistán para no estar muy lejos de su familia. Estuvo en Irán pero allí tampoco estaba seguro y le pusieron muchos problemas, así que continuó buscando un lugar dónde poder trabajar en Turquí, Grecia, Bruselas o Francia dónde tenía familia pero no cuajó nada. Era muy difícil integrarse y encontrar un trabajo sin hablar el idioma del país y al final también le caducó el visado que tenía gracias a sus viajes como periodista en Paquistán. Finalmente, un amigo que se enteró de su situación y estaba afincado en Barcelona, le pagó el billete de avión y le ofreció casa y comida. Era dueño de un restaurante y fue quien le tendió la mano para empezar de cero en la Ciudad Condal. Su amigo ya falleció hace unos años pero Javed está muy agradecido por todo lo que hizo por él.

Cuando se instaló Javed buscó trabajo en El País y en La Vanguardia pero todos coincidían que primero tenía que aprender el idioma. Y así lo hizo mientras trabajó en un restaurante durante unos años en Sitges y luego de vigilante por las noches en un parking en Barcelona. Cuando le ofrecieron el trabajo y sólo pidió que en lugar de una televisión le pusieran un ordenador y el dueño así lo hizo. En esas noches de vigilia Javed empezó a escribir de nuevo en urdú. Fueron los inicios de un diario que ya tiene más de 20 años de historia: El Mirador dels Inmigrants. Es un diario que se escribe en urdú y en catalán o español. Poco a poco, Javed fue impriendo más hojas en la copistería de quienes serían sus amigos y cómplices con su diario. Aprendió mucho en ese tiempo, preguntando cómo imprimir en diferentes idiomas, con fotos y maquetando un diario. Él era redactor en su país pero de impresión no tenía ni idea. Pero las hojas que él escribía con información de servicio público para la comunidad paquistaní sobre inmigración, tráfico o demás noticias útiles se leían en las puertas de los locutorios por su comunidad con mucho interés. La demanda cada vez era mayor y Javed tuvo claro desde los inicios que tenía que ser en las lenguas que se hablan en Barcelona en su comunidad porque las nuevas generaciones ya casi no hablan urdú y sí catalán o español.

Es un diario sin ánimo de lucro y Javed lo financió durante años con su sueldo. En la actualidad la impresión se autofinancia con la publicidad pero no se pueden pagar sueldos. Él se dedica al diseño gráfico y sigue haciendo de puente entre la comunidad paquistaní y la barcelonesa. Le concedieron la medalla de honor de la ciudad cuando el Mirador dels Inmigrants celebró los 20 años.

No ha sido fácil para Javed estar lejos de su familia y no ver crecer a sus hijos pero este hombre de sonrisa cómplice sigue con la mirada puesta en nuevos proyectos. Lo siguiente es que el diario se pueda leer también en internet.

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