Construyendo memoria Carmen Ramírez27/04/2022
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Esta mujer colombiana feminista pertenece a la etnia wayú y recuerda como de niña en su tierra no se preguntaba la edad, sino qué se preguntaba cuántas lluvias han caído. De hecho su nombre en su idioma es Wayúnkera que significa: la primera hija de la tierra hecha de barrio. La madre tierra está en el ADN de esta comunidad indígena seminómada que se vio obligada a vivir de forma casi sedentaria cuando una multinacional ocupó sus tierras en la Guajira para explotar la mayor mina de carbón a cielo abierto que hay probablemente en el mundo, como relata la protagonista de este capítulo en Construyendo Memoria.

A partir de ese momento, las violaciones de los derechos humanos, las amenazas y la represión de la multinacional se sucedieron hasta tal punto que asesinaron a familiares de Carmen y a muchas personas de la comunidad wayú. Wayúnkera formaba parte de la fuerza de Mujeres Wayú y era una de las activistas que reivindicaba los derechos de su comunidad cuando descubrieron una lista con nombres de mujeres que debían ser asesinadas y ella estaba en primer lugar. Así que decidió salir del país pero un tiempo pero regresó porque “una es muy terca”, reconoce. Pero la situación empeoró, hubo bombas y tentativas de asesinato a su alrededor y se marchó a Ginebra como ella cuenta: “exiliada por amor”. En un evento reivindicativo en Colombia conoció a quien hoy es su marido y le invitó a casarse y a salir del país. Ella aceptó y empezó una nueva vida en Suiza dónde han nacido sus hijos y Carmen encontró trabajo cocinando y limpiando en un restaurante hasta hace un par de semanas. Pero nunca ha dejado dedefender su causa y ha continuado con su activismo, enfocado en este tiempo en las mujeres migrantes que carecen de los mismos derechos que las autóctonas.

Esta mujer de rostro claramente indígena de pelo negro y con unos bellos ojos rasgados tiene las ideas muy claras y es muy crítica con las informaciones que salen de su país sobre el atropello de la multinacional en su tierra. Dan cifras de niños wayús muertos que Carmen aclara “son niños asesinados” y “roban el agua de nuestra tierra dejándonos sin ella porque la empresa la utiliza para poder realizar sus actividades de extracción del carbón”.

En breve, Carmen volverá a Colombia porque ha sido elegidacongresista electa por los colombianos en el exterior para defender los derechos de su compatriotas emigrados. Su familia se queda en Suiza porque las amenazas de muerte han llegado hasta este país y la policía suiza está investigando de donde vienen. Pero está claro que la violencia ha traspasado las fronteras y se sigue persiguiendo el activismo colombiano defensor de los derechos humanos más allá de sus fronteras.

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